
Dormir entre olivos: cuando el AOVE deja de ser un alimento y se convierte en un viaje
Imagina despertarte, abrir una ventana y encontrarte frente a un paisaje de olivos. Después, pasear entre ellos, conocer cómo se cultivan, visitar una almazara, aprender a catar un aceite y terminar el día descubriendo cómo diferentes AOVEs pueden transformar un plato. No es únicamente turismo rural. Tiene nombre propio: oleoturismo.
